El CCBE fue concebido por los pasajeros de un barco con destino a Basilea (Suiza) durante un congreso de la Unión Internacional de Abogados (UIA). Después de la creación de la Comunidad Económica Europea por el Tratado de Roma de 1957, los abogados europeos vieron amenazada su independencia y sintieron la necesidad de crear un organismo para que defendiese los intereses de los abogados ante la CEE.

Durante este viaje en barco por el Rin se presentó una propuesta para la creación de un organismo compuesto por representantes de los entonces seis miembros de la CEE (Bélgica, Francia, Alemania Occidental, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos). En un principio se llegó a un consenso dentro del barco entre los presidentes de los Colegios de Abogados y de las asociaciones de los abogados de los países concernidos.
Pero pronto surgieron problemas ya que los Colegios de París y Bruselas querían tener su propia organización. A principios de diciembre de 1960 tuvo lugar una reunión en el Palacio de Justicia de Bruselas. En ella, algunos de los fundadores convencieron a sus compañeros belgas y franceses de que una organización internacional podría ser mucho más eficaz.
Las delegaciones adoptaron la denominación de “Comité consultivo de los Colegios de Abogados y los Consejos Nacionales de los seis Estados miembros de la CEE (y de la UIA). Este nombre fue simplificado a “Consejo de la Abogacía Europea” con la abreviatura CCBE.
En 1966, el CCBE se convirtió en un organismo autónomo cuya misión era: “estudiar todos los asuntos relativos a la abogacía de los Estados miembros de la Comunidad Europea y formular soluciones para coordinar y armonizar el ejercicio de esta profesión en dichos Estados”.
Un paso muy importante fue la introducción en 1977 del carné de identidad del CCBE, un pasaporte que facilitaba que los abogados de los Estados miembros de la UE puediesen ejercer su profesión en otros países. La idea tuvo una gran repercusión en los medios informativos y en dos años se recibieron 700 peticiones.
En 1977, se aprobó una importante legislación para la Abogacía: la Directiva de Servicios (77/249), por la que los abogados de la UE podían prestar servicios con carácter temporal en otros Estados miembros.
El año 1979 supuso una gran victoria en la batalla por el reconocimiento oficial del CCBE al aceptar el Tribunal de Justicia Europeo que el CCBE interviniera como parte en un asunto en representación de los intereses de la Abogacía en Europa. El asunto, AM&S Europe Limited contra Comisión Europea, se centró en la cuestión del secreto profesional de los abogados de empresa, y el CCBE realizó un impresionante informe para el Tribunal sobre la legislación existente en la materia en los Estados miembros. Como resultado de todo esto, el CCBE estableció una Delegación Permanente ante el Tribunal de Justicia. En 1988, se adoptó e implementó el Código deontológico del CCBE que regula las actividades transfronterizas de los abogados.

En 1998, se aprobó la Directiva de Establecimiento (98/5), la segunda directiva específica para los abogados, después de un gran debate en el seno del CCBE. Esta directiva permitía a los abogados de la UE establecerse en otro Estado miembro, a condición de que se inscribiesen en el Colegio de acogida y que se les aplicasen las normas de regulación locales.
El CCBE ha sido consultado periódicamente por la Comisión Europea y el Parlamento sobre las directivas que son de interés para la abogacía europea.
Aquí puede descargar una publicación que detalla la historia del CCBE.